Chayoteros, a Sangre y Fuego, Remonta y Golea en Torneo Sport-Gool

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En un encuentro lleno de garra en la cancha y garras en la banca, Chayoteros consiguió un importante triunfo ante Academia Huracán.

 

Con un marcador de 9 goles a 5, los difusores de la verdad del municipio y enemigos de la migaja monetaria oficialista gubernamental se levantaron con la victoria (además de las victorias en botella que también levantaron de manera constante en la fuente de sodas luego del juego) en duelo de la jornada 7 del torneo magisterial-empresarial de la cancha Sport-gol de El Naranjo.

 

El partido que no lucía nada favorable para los trabajadores de la pluma, la lente y el tupperware en las ruedas de prensa, finalmente se inclinó a su favor, gracias a un juego de conjunto y a que la puntería se mejoró durante la segunda mitad.

 

Sin embargo, la jugada maestra del conjunto chayoteril fue la inclusión de Raúl «el inge» Romero Alcántara, quien regresó de una ausencia de dos semanas y que volvió con el chupamirto en la mano y el cuchillo entre los dientes, al convertirse en el talismán, que decimos talismán, la figura, qué decimos figura, en el Dios, sí el Dios chayotero, quien se destapó con tres goles de enorme calidad y manufactura.

 

Su actuación dejó en claro que no solo es agraciado físicamente, sino también futbolísticamente, al convertirse en el motor y ariete de la escuadra albiverde (los dos últimos párrafos son un espacio patrocinado por Sistema Producto Aguacate).

 

Sumado al triplete anotado por el adonis de ojo claro, están las anotaciones de Edder «Moleskine Pierna frágil» Guerra, Jonathan «Superman» Sarmiento, Eliseo «Soru» Miranda, Alfonso «Banca Eterna» Ibarra Valdés y otro par de Oscar «Burritas» Guerra que definieron la goleada final, que ayuda a escalar posiciones en la tabla.
A destacar es la lesión de hombro del guardameta Víctor «Bisbal» Cruz, la cual se espera sea tratada de manera especializada en la clínica denominada La Costeña, enclavada en la tenencia de Chichimequillas, donde se asegura existen terapias regenerativas de tejidos blandos, los cuales son reafirmados a través de masajes y otras opciones menos ortodoxas, pero que garantizan el ya consabido final feliz.

 

No menos alarmante fue la ligera laceración que sufrió Jhon Sarmiento a raíz de un balonazo en la zona glutea, que provocó que el ausente jugador Hugo «Don Ru» Barreto ofreciera atender al lastimado jugador en el ya tradicional vapor de la calle Cuauhtémoc frente al Rafael Baeza, asegurando que es el mejor método para recuperarse de sendas lesiones.

 

El capítulo bochornoso, sin embargo, fue protagonizado por el jugador Alfonso «Bebidas Locas» Ibarra, quien encaró y amenazó al afable director técnico José Luis Jiménez Perea, luego de que no era tomado en cuenta para ingresar a la cancha, cuando el marcador se encontraba justo como el jugador en mención: igualado.

 

Finalmente y presionado por los berrinches de niño zurrado de Alfonso Ibarra, se le permitió entrar al juego y, cual aire de la Rosa de Guadalupe, comenzaron a caer los goles que marcaron la diferencia.

 

Esto a pesar del bajísimo nivel de juego de futbolistas como Luis Xavier «Kilo» Contreras, quien trae la mira más chueca que cualquier abogado de nuestro lindo Zitácuaro. Por cuestiones de salud y de su delicado pescuezo, Arturo «Charritito» Carranza y, por cuestiones de indisciplina y de control de ira, «Mono» Miranda no pudieron alinear, pero soportaron estóicamente en la banca la lluvia y los arranques de diva barata de Ponchito Ibarra.

 

Es de resaltar que la incorporación de Raúl Romero dio un nuevo brío a la escuadra de los comunicadores, quien había gozado de un periodo vacacional que incluyó visitas por lugares turísticos tan atractivos y apacibles como las escaleras donde bailó El Guasón, Culiacán, Aguililla, Presa Mata de Pinos y Colonia El Moral.